Y él respondió:
Sin la soledad, el Amor no permanecerá mucho tiempo a tu lado.
Porque también el Amor necesita reposo, de modo que pueda viajar por los cielos y manifestarse de otras formas.
Sin la soledad, ninguna planta o animal sobrevive, ninguna tierra es productiva por mucho tiempo, ningún niño puede aprender sobre la vida, ningún artista puede crear, ningún trabajo puede crecer y transformarse.
La soledad no es la ausencia del Amor, sino su complemento.
La soledad no es la ausencia de compañía, sino el momento en que nuestra alma tiene la libertad de conversar con nosotros y ayudarnos a decidir sobre nuestras vidas.
Por lo tanto, benditos sean aquellos que no temen a la soledad. Que no se asustan con la propia compañía, que no se desesperan buscando algo en qué ocuparse, divertirse o qué juzgar.
Porque quien nunca está solo, ya se conoce a sí mismo.
Y quien no se conoce a sí mismo comienza a temer el vacío.
Manuscrito encontrado en Accra (Paulo Coelho)
De todo un poco, o simplemente una insinuación. Mi lugar para insinuar con todo. Y de paso para no olvidarme lo que me va pasando. Tal vez verdades, tal vez simplemente locuras, tal vez sólo la cáscara exterior, que tiene en otro lugar contenido.
Un escape cotidiano de las toxinas del japonés Shiga. Un escape para no olvidar tantas lindas postdatas con las que me voy cruzando.
sábado, octubre 27, 2012
La soledad
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