Un gran y robusto samurai se acerca al maestro zen y le dice: "Cuál es la naturaleza del cielo y del infierno?"
Entonces el maestro lo mira a la cara y le dice: "Por qué debería decirle a un desagradable y miserable haragán como vos? Crees que debería decirle algo a un gusano como vos?"
Consumido por la ira, el samurai desenvaina su espada y la prepara para cortarle la cabeza a la cabeza de su maestro.
El maestro zen le dice: "Eso es el infierno"
Instantáneamente el samurai entiende que él mismo había creado su propio infierno - oscuro y caluroso, lleno de resentimiento, autoprotección y enojo. Se da cuenta que estaba tan en el fondo de su infierno que pudo haber matado a alguien. Las lágrimas empezaron a caer por su rostro, juntó sus palmas y haciendo una reverencia da las gracias por esta perspectiva.
El maestro zen le dice: eso es el cielo.
...
De todo un poco, o simplemente una insinuación. Mi lugar para insinuar con todo. Y de paso para no olvidarme lo que me va pasando. Tal vez verdades, tal vez simplemente locuras, tal vez sólo la cáscara exterior, que tiene en otro lugar contenido.
Un escape cotidiano de las toxinas del japonés Shiga. Un escape para no olvidar tantas lindas postdatas con las que me voy cruzando.
lunes, septiembre 17, 2012
Cielo e infierno
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